A pasos agigantados trotaba ese caballo, detenía sus pasos en la pradera y comía de mi mano, no puedo saber lo que piensa pero me implico en descubrir el porqué tantos caballeros subieron a su dama en el corcel y con elegante majestuosidad ofreció su mano.
"Mi Blog personal, aquí publico lo que evoco, recuerdo, siento, amo y viajo"
Vistas de página en total
martes, 6 de abril de 2010
DESPERTAR
Las olas mover, las plumas agitar, y la ventana abierta, con los jilgueros cantando esta canción:
"Levántate, que hoy ha llegado el día en el que el sol aparece, mírame a mi, estoy siempre contento, imítame, que a mí me va bien"
"Levántate, que hoy ha llegado el día en el que el sol aparece, mírame a mi, estoy siempre contento, imítame, que a mí me va bien"
CALLES BLANCAS
La lluvia fina baña mi cuerpo y cierro los ojos, y el ambiente se clarea y se pinta de gris, y el olor se mezcla con el ambiente, y huele a vegetación verde y fresca, a calles encaladas, blanquitas y tersas, allá donde imagino la vida tranquila, plagada de alegrías y también de tristezas.
ESE OLOR A TIERRA MOJADA
Esa Lluvia eterna y ese olor a tierra mojada tan característica, hace que me sienta feliz los días en los que estoy más triste, mas la simple vista de la lluvia me relaja y templa estos días tan grises de invierno, días de placidez y frialdad tal vez, frialdad de calles, de gente acomodada y guardada al calor de los salones calientes a base de calefacción, cuan frios son estos días, en los que salgo a la calle, en los que saco mis botas altas para pisar los charcos, sin miedo al agua, sin miedo a la tormenta, que deja a las personas resguardadas de tan calamitosa humedad, y disfrutan de una buena merienda dulce en las cafeterías de la ciudad, donde me gusta ver a los jóvenes universitarios con sus libros, apuntes, cafés y tapas variadas, y las amigas enjoyadas, siguiendo el hilo de conversaciones que tratan de vida personal, y señoras apacibles, charlando amigablemente, con cafés, con bollos, con una tarde en compañía.
Entonces, cada vez que saco mis botas a la calle, y mi chubasquero amarillo, me acuerdo de ese día de olor a tierra mojada, hace años, mientras visitaba un mercado, y esa lluvia hacía mas agradable aquella tarde tan desapacible en la que te conté que me sentí feliz por saber que puedo aspirar la fragancia de la tarde húmeda.
Entonces, cada vez que saco mis botas a la calle, y mi chubasquero amarillo, me acuerdo de ese día de olor a tierra mojada, hace años, mientras visitaba un mercado, y esa lluvia hacía mas agradable aquella tarde tan desapacible en la que te conté que me sentí feliz por saber que puedo aspirar la fragancia de la tarde húmeda.
lunes, 5 de abril de 2010
RECUERDOS DE ESA PLAYA FAMILIAR
Di vueltas mientras miraba el arcoiris, tan coloreado, y el cielo gris tras la lluvia. Caminaba y caminaba, roca tras roca, mundo tras mundo, pero ninguno como este, con un agradable frescor que se siente reverdecer en cada madrugada de mi vida, con los almendros y sus rosados colores, subiendo la montaña con la mochila a cuestas, esperando la dulce melodía del acordeón mientras saboreamos delicias del mar al ritmo de cualquier poesía que nos inspire. Cada día me siento en la misma roca, anhelando disfrazar mis esperanzas de volver a iniciar mi viaje por estos lares, que tantos recuerdos de la niñez me evocan, cuando los niños se toman fotos de comunión al lado de la playa, con una magnífica vista, inmortalizando un bello cuadro familiar y tantos años pasé pensando que tal vez una sola foto pueda ser suficiente para recordar que cada sitio que pisamos, cada viaje que hacemos, o cada casa que habitamos, forma parte de la vida, y que a pesar de que el tiempo pasó, todo permanecerá en el recuerdo más sincero.
martes, 8 de diciembre de 2009
INVIERNO EN LAS ALTAS CUMBRES
Ahora en invierno llegan los suspiros, las melancolías, en las que juré olvidarte y no sé olvidarte, pues las tardes que paso bajo el calor del hogar mirando el fuego lentamente, mientras huele a leña, a tardes que pasan lentamente, y fuera hay dos metros de nieve, blanca, que ciega mis ojos, que ven los árboles, que divisan a lo lejos casitas de piedra y montañas altas que un día, tal vez en verano subí, disfrutando y viendo el cielo, que parece más alto desde estos montes, que ahora estan nevados, y ahora escucho el rumor y el silbido, que tal vez me susurran su gran soledad, porque hace frío, y necesitan de alguien que las transite, entre los peñascos, entre los piornos, entre esas ramas de té blanco que las gentes del lugar van a buscar cuando es verano, pero ahora que es invierno, no puedo salir, solo quedarme bajo las mantas, con un chocolate caliente y leyendo unos lindos poemas de un cancionero de un pueblo español.
Ahora solo oigo unos pasos de gente que pasa por mi calle, que habla, que rie y comentan sus cosas, entre taconazos de mujer, entre chillidos de niños que quieren tirarse bolitas de nieve.
Ahora solo oigo unos pasos de gente que pasa por mi calle, que habla, que rie y comentan sus cosas, entre taconazos de mujer, entre chillidos de niños que quieren tirarse bolitas de nieve.
La fuente está helada, pero su agua es pura, de gran calidad, libre de inventos, es el agua de siempre, la que tantas veces bebí, y que como yo, mucha gente probó, para acompañar el ejercicio y celebrar un nuevo día de senderismo, que en estos lares es tan usual, por los caminos, por los valles, comiendo manzanas, comiendo cerezas, y ahora almorzando un buen pote de garbanzos, caliente y energizante,para pasar aqui un invierno más, como todos los años.
Foto: Original de Elena Villarroel Rodríguez.
Desfiladero de los Beyos (León).
Foto: Original de Elena Villarroel Rodríguez.
Desfiladero de los Beyos (León).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)